El zorro andino más famoso del país, Run Run, ya se encuentra tranquilo en el Parque de las Leyendas, en manos de especialistas en fauna silvestre que lo cuidarán luego de haber pasado noches de intranquilidad en el asentamiento humano Sol Naciente, en el distrito de Comas.

Ayer, lunes, Run Run fue capturado finalmente por personal del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y del departamento de Fauna Silvestre de la Dirección de Medio Ambiente de la Policía Nacional del Perú, que lo trasladó al parque zoológico para su observación. 

La subgerente de Zoología del Parque de las Leyendas, Giovanna Yépez Grande, informó que Run Run llegó ayer a las 10:30 de la noche en pleno proceso de recuperación, tras haber sido anestesiado para su captura. 

El equipo que recibió a este zorro andino (Lycalopex culpaeus) lo dejó despierto. En los próximos días se ha propuesto observar el progreso de su conducta, porque su medioambiente ha cambiado, precisó. 

En cuarentena

Los expertos se asegurarán de que Run Run se sienta tranquilo, para luego programar un control sanitario en que se le tomará muestras sanguíneas, análisis de salud (funcionamiento renal y hepático) y se descartará enfermedades que podría haber adquirido por vivir cerca de animales domésticos. 

Yépez Grande precisó que Run Run estará en cuarentena en los próximos 30 días, lapso durante el cual no saldrá de su jaula, no lo juntarán con otros dos zorros andinos que viven en el Parque de las Leyendas ni lo juntarán con otras especies. 

Run Run llegó al Parque de las Leyendas pesando 7.4 kilogramos y, aunque no tiene bajo peso, no está en una condición corporal óptima. Respecto a su alimentación, se le proveerá carnes rojas, blancas y un poco de frutas.


Hoy día centenares de familias visitaron el Parque de las Leyendas para conocer a Run Run, el zorro andino (Lycalopex culpaeus), una especie que pertenece a la familia de los cánido que habita en la región altoandina del Perú y se distribuye desde Ecuador, Colombia hasta Argentina y Chile.

Su historia ha dado la vuelta al mundo, llegó al asentamiento humano Sol Naciente de Comas tras ser comprado por 50 soles por el hijo de la señora Maribel Sotelo en una tienda del Centro de Lima que vende animales silvestres, a pesar de su prohibición.