El Ministerio de Agricultura y Riego, a través de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), realizó la actualización de la información e identificación de nuevas fuentes contaminantes en la cuenca del Río Grande, provincia de Nasca, con el objetivo de tomar acciones pertinentes y conformar una mesa de trabajo multisectorial de gestión de la calidad.

Antes del proceso de actualización, se contabilizaron 21 fuentes contaminantes en todo el ámbito de la cuenca, que abarca las regiones de Ica, Ayacucho y Huancavelica; entre ellas, vertimientos de aguas residuales domésticas y sistemas de tratamiento no autorizados, los cuales son pozos sépticos, biodigestores, lagunas de oxidación, plantas de tratamiento, entre otros.

Para efectuar este proceso de actualización de fuentes contaminantes, se visitó los distritos, centros poblados y anexos; así como puntos de disposición final de las aguas residuales y las zonas en las que las instituciones y la población de dichos sectores realizan el vertimiento de dichas aguas.

José Arana, de la Administración Local de Agua Grande, señaló que coordinarán con los diferentes actores, para orientar acciones a fin de mejorar la calidad del agua natural si hubiera contaminación, elaborando programas de contingencia para controlar los vertimientos con los procedimientos que establece la normativa legal vigente.

Indicó que la ANA autoriza los vertimientos de aguas residuales, cuando las aguas son sometidas a un tratamiento previo. Por ello, quienes vierten agua residual sin autorización y contaminan el recurso hídrico son sometidos a un procedimiento sancionador, según la gravedad de la infracción cometida.