A sus ocho años decidió emprender un viaje en busca de su padre. Desconocía que su destino se hallaba en otra provincia a una distancia de quince kilómetros, atravesando el peligroso río Mantaro, en la región Junín.

El pequeño que fue bautizado como el ‘Marco huancaíno’, quería llegar donde su padre en el distrito de Chongos Bajo, Chupaca, desde Huancayo. La mañana del martes alistó un poco de ropa y sus juguetes en una pequeña mochila escolar y una vieja bolsa de rafia para iniciar este trayecto, a pesar de no conocer el camino.

“Marco”, tenía que caminar por el borde de la pista y pasar por el puente en construcción de Chupuro para llegar con su padre. Agentes policiales de la comisaría de Chilca, lo encontraron deambulando en la avenida Leoncio Prado de este distrito y preguntando a los peatones cómo llegar hasta Chongos Bajo.

El pequeño que mencionó solo querer llegar donde su progenitor no mostró temor al ser abordado por los agentes e ir con ellos hasta la comisaría de la jurisdicción y esperar.

La Unidad de Familia de esta comisaría, logró contactarse con la madre y el padre de Marco, ambos llegaron hasta la dependencia y señalaron que llevan vidas separadas, la patria potestad lo tiene el padre y es la madre quien ayuda con sus tareas, ella, aseguró que en un momento de descuido el menor salió de su casa sin dar aviso.

El padre del niño al mostrar los documentos fue quien finalmente se lo llevó en carro hasta Chongos Bajo.