En primeras horas del día se llevó a cabo una reunión articulada entre la Prefectura Regional de Ica, Gerencia de Desarrollo Económico y Seguridad Ciudadana, Subgerencia de Defensa Civil y La Policía Nacional del Perú con la finalidad de verificar las medidas de bioseguridad adoptadas en el Templo Señor de Luren, a raíz de la apertura de diversos servicios religiosos, entre ellos matrimonios y bautizos, que podrán realizarse a partir del 2 de noviembre en templos e iglesias del país con un aforo no mayor a un tercio de su capacidad, previa adopción de los protocolos emitidos por la autoridad sanitaria nacional evitando la propagación del nuevo coronavirus detallado en el Decreto Supremo Nº 170-2020-PCM, en el que se indica, además, que durante esta etapa de reapertura se podrán oficiar únicamente ritos y prácticas excepcionales que sean de especial relevancia para la entidad religiosa.

El párroco de la iglesia y representantes de la hermandad señor de Luren estuvieron presentes en la mencionada reunión con las autoridades, e indicaron que el aforo contemplado en el decreto supremo correspondiente a un tercio (1/3) de la capacidad del templo, es decir, ciento veinticinco (125) personas. Solo permitiendo el asiento de dos (02) feligreses por banqueta, y su posterior limpieza luego de cada ceremonia realizada.

El Prefecto Regional de Ica José Luis Escate Espinoza exhortó a la población, no acudir con niños menores de edad, así mismo, adultos mayores quienes vienen siendo la población más vulnerable para el nuevo coronavirus, resaltando que el periodo de atención es de 8:30 a 12:00 – 16:00 a 19:00.

Según las indicaciones de Defensa Civil la entrada será por la puerta ubicada en la calle Piura y la salida de los feligreses por la puerta ubicada en la calle Ayacucho, además la puerta principal estará abierta solo para la entrada de la corriente de aire en vista de las altas temperaturas que se vienen registrando en la provincia.

El equipo de serenos en conjunto con la policía nacional del Perú resguardará los exteriores del establecimiento para evitar posibles aglomeraciones en las afueras del templo, además de supervisar el distanciamiento social obligatorio y el correcto uso de la mascarilla por parte de los ciudadanos.