Carlos Jesús Lobos Mendoza, un ciudadano de 52 años, con discapacidad, que ha pesar de ciertas dificultades motoras podía laborar como guardián del Estadio localizado en el centro poblado Casablanca perteneciente al distrito de Santiago, en el cual trabajo por más de 10 años.

Sin embargo, en junio del 2020, ocurrió lo impensable para él, porque luego de acudir al hospital Santa María del Socorro de la provincia de Ica, le indicaron que padecía de diabetes emotiva, enfermedad que se produce debido a las alteraciones en la metabolización de la glucosa que estarían causadas por desajustes psicológicos.

A raíz de ese acontecimiento, su situación física empeoró, porque ha quedado parapléjico, ahora su hija Lucero Lobos se encarga de los cuidados que necesita su padre.

Actualmente, el señor Lobos Mendoza, requiere de una cama clínica para que pueda sentarse, debido a que tiene escaras en la parte baja de su espalda que le producen dolor, él precisó que no cuenta con el dinero suficiente para seguir cubriendo sus gastos médicos.