El gobernador regional de Ica, Javier Gallegos, confesó la noche de este lunes que tuvo que pasar por algo muy extraño tras haber contraído la COVID-19 en pleno auge de la pandemia en el 2020, donde casi pierde la vida.

De acuerdo a su post en las redes sociales, Gallegos reveló que como una inusual secuela le apareció un tercer testículo, hecho que lo dejó sorprendido y tuvo que callarlo por un mes antes de confesarlo a los médicos.

“Ahora recuerdo que pasaron dos meses y de pronto veo que tenía tres testículos. Me quedé sorprendido y callé por un mes por que no creía lo que tenía. Tarde entendí que son las secuelas del virus, después de 6 meses de tratamiento vuelvo a ser normal” escribió.

“Este virus deja diferentes secuelas y hoy puedo entender al ser humano. No estamos libres, existen muchos obstáculos. Pero Dios y el pueblo me dieron esta responsabilidad, tal cual ocurrió en el terremoto del 2007 y siempre estaré como un obrero más y un soldado para salir de esta guerra que me toca vivir” agregó.

El gobernador contó esta extraña secuela con el fin de compartir lo que le sucedió. También recordó los duros momentos que le tocó vivir cuando estuvo a punto de perder la voluntad de seguir con vida y sintió una presencia que para él fue Dios.

“Yo me desvanecía y luchaba por no dormir y me ladeaba de la cama porque estaba sentado. Y muy claro recuerdo, sentía una mano que me tomaba de los dos hombros y me volvía a mi sitio. ¡Sentado! parecía decirme”

“Al inicio pensé que era el doctor y luego, otra vez, me ladeo y ocurrió lo mismo. Entonces, volteó a ver para agradecer al Dr. y no había nadie. Luego ocurrió otra vez lo mismo y me sobo los ojos y miro bien. No había nadie. HOY CREO QUE FUE DIOS Y MI MADRE QUE SIEMPRE ME CUIDA” contó Gallegos Barrientos.