Fueron puestas en valor y totalmente recuperadas dos estructuras funerarias de la época Nasca, una de ellas denominada la tumba real del Señor de Palpa en el complejo arqueológico La Muña, que se ubica en la provincia del mismo nombre en la margen derecha del valle de Río Grande, a la altura del kilómetro 395 de la Panamericana Sur.

Según confirmó el director del Proyecto Arqueológico La Muña, Johny Isla Cuadrado, después de varios años de trabajos de excavación y puesta en valor, se pudieron culminar los trabajos en dichas tumbas que fueron descubiertas hace 20 años (1999-2001) por él y su colega Markus Reindel (del Instituto Arqueológico Alemán), en el marco del Proyecto Arqueológico Nasca-Palpa.

En los trabajos de conservación de las estructuras funerarias participaron especialistas en conservación de estructuras de adobe liderados por Ricardo Morales, de la Universidad de Trujillo.

Luego del hallazgo de esta estructura funeraria el equipo de investigación inició los primeros trabajos de excavación hasta dejar al descubierto las dos tumbas más grandes que existen en el lugar.

“En el complejo arqueológico La Muña se encuentran varias tumbas pertenecientes a personajes de alto estatus de la sociedad Nasca, dos de las cuales, las más grandes y representativas, han sido intervenidas y puestas en valor. Si bien las tumbas estaban saqueadas al momento de su excavación, los rasgos constructivos nos han permitido conocer la forma y diseño que tenían, mientras que las evidencias encontradas (dejadas por los huaqueros) indican que se trata de tumbas que seguramente eran la morada final de los personajes más representativos de esta sociedad”, afirmó Isla.

Explicó que estas tumbas, constituyen, en realidad, unos mausoleos que contienen unas cámaras funerarias excavadas a varios metros de profundidad las que fueron rellenadas hasta la superficie y, donde luego se construyeron plataformas techadas y recintos cerrados con un solo acceso donde se rendía culto a los difuntos, incluso hasta varias generaciones después.

Isla señaló, además, que en el complejo arqueológico La Muña no solo existen estas dos grandes tumbas, sino también, una serie de edificaciones y recintos de adobe en donde se habrían desarrollado actividades públicas y ceremoniales.

“Existen como evidencia, áreas de trabajo, sectores de vivienda, algunos cementerios y varios geoglifos que se ubican en la parte alta del sector, los cuales hacen de La Muña un sitio multicomponente y un sitio de primero orden de la época (350 – 500 d.C.), esperando que se constituya en el lugar más visitado de la provincia de Palpa”, precisó.

“Se trata de uno de los sitios de desarrollo más importantes que alcanzó la sociedad Nasca y, que se constituyó, en algún momento, en la principal sede política y capital de esta cultura prehispánica”, detalló.

Isla recordó que en 1998 se realizó el primer registro científico de las tumbas de La Muña, y desde entonces permanecieron cubiertas hasta el 2012 que empezaron los trabajos de puesta en valor.

Finalmente precisó que los trabajos de puesta en valor de las tumbas de La Muña, entre la que se encuentra la tumba real del Señor de Palpa, han participado un numeroso grupo de personas y especialistas, se realizó exclusivamente gracias al auspicio y apoyo de la Embajada de la República Federal de Alemania en el Perú, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania y el Instituto Arqueológico Alemán”, destacó.

En la ceremonia participaron el alcalde de Palpa, José Montaño; el alcalde de Río Grande, Moisés Aguayo; el director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ica, Alberto Martorell Carreño; entre otras autoridades.

El dato

La tumba recuperada en La Muña tienen un área de 10 metros x 12 metros y se encuentran entre 5 y 8 metros de profundidad.

El complejo arqueológico La Muña se ubica a 4 kilómetros de la Plaza de Armas de Palpa, donde se encuentra también, el Museo de Palpa inaugurado el 2004.

Texto, Nexomedia

Foto, DIRCETUR